sábado, 30 de enero de 2010

China y el precio del crecimiento económico

"Hace 20 años, tiraron nuestra antigua casa y nos dieron una indemnización muy pequeña. Con la ayuda de la familia, tuvimos que poner dinero de nuestra parte para construir esta casa. Ahora tenemos el mismo problema, pero ya somos viejos y no podemos trabajar para conseguir el dinero que necesitamos para comprar un nuevo apartamento", aseguraba Yang Lizhi a Pablo M. Díez corresponsal de ABC en China, cuando el periodista hacía un reportaje sobre los “pelotazos” urbanísticos en el país asiático.

La marcha de china hacia la propiedad privada está dejando muchas vidas truncadas como la de Yang Lizhi, gente que de la noche a la mañana se queda sin tener donde vivir y pasa a ser un paria en una sociedad que no perdona a los sin techo.

Todos estos dramas vienen en base a un “bien superior”. En el último trimestre del año China ha crecido al 10,7%, según la Oficina Nacional de Estadística china. El gigante asiático ha doblado el mayor repunte de la economía Estadounidense (+5,6%) y está a años luz de España que tiene un déficit del 11,4%. “China se ha recuperado y avanza en buena dirección”, aseguraba Ma Jiantang, director de la ONE china, en la presentación de los datos de crecimiento.

¿Por qué China tiene un crecimiento tan brutal? Los datos revelan que en los dos primero trimestres del 2009 las ventas inmobiliarias se incrementaron en un 60% y los precios fueron subiendo de forma progresiva un 1% cada mes. China vive inmersa en una gran burbuja inmobiliaria como la que tenía occidente. El crecimiento de China se debe en gran parte al ladrillo. Todo esto se da gracias a la Ley de la propiedad privada, que en 2007 hizo que las normas de gestión en la demolición y recolocación de viviendas perdieran su eficacia.

Corrupción e inestabilidad 

La corrupción se ha apoderado de las actividades inmobiliarias chinas y cada vez más campesinos desahuciados se ven obligados a marcharse hacia las ciudades. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dice que uno de los grandes problemas de que 300 millones de campesinos chinos vayan a emigrar a la ciudad en los próximos 20 años es la expansión desmedida de las urbes que fomentará el crecimiento de la burbuja. Pablo M. Díez asegura: “hay miles de revueltas populares cada año, la mayoría provocadas por campesinos airados porque les han expropiado sus tierras sin indemnización o a cambio de compensaciones mínimas”. Pablo explica que en el Tíbet se encontró a una familia de la provincia vecina de Sichuan que había sido expulsada de sus tierras de labranza, su único medio de subsistencia, y sólo habían recibido 30 euros por cabeza. “Ahora estaban picando piedra en una cantera a las afueras de Lhasa”, aseguraba el corresponsal.

Las rebeliones se aplacan con dureza, pero si la burbuja inmobiliaria se pincha la economía de China podría sufrir un duro revés, por eso, el gobierno chino ha decidido sacar un paquete de medidas para que el crecimiento sea “moderado y controlable en 2010”, asegura Ma Jiantang. Medidas que consistiría en reforzar la supervisión de préstamos de riesgo en la compra de casas, incrementar las viviendas de bajo coste y acelerar la construcción de proyectos residenciales para familias con bajas rentas.

El desplome del sector inmobiliario condicionaría el crecimiento, repercutiría en la creación de nuevos empleos y derivaría en más inestabilidad social. Esto último aterroriza a los mandatarios que ya han decidido tomar medidas como la retirada de Avatar de las salas de proyección. “puede que sea para no dar muchas ideas a la gente”, asegura Pablo M. Díez.

jueves, 28 de enero de 2010

Obama en el Discurso del Estado de la Unión


En este gráfico podemos ver las palabras que más ha repetido Obama en su discurso sobre el Estado de la Unión. El gráfico nos destaca las palabras que más se ha dicho en el discurso y no enseña la línea que va a seguir Obama en su política.

Nuevo guiño a la clase media americana destacando la empresa, el trabajo y los ciudadanos. La economía y el lema que le llevó a la presidencia: "sí, podemos" (Yes, we can), han marcado el discurso del presidente norteamericano.


lunes, 25 de enero de 2010

Un domingo de 1995


Era un domingo de marzo de 1995.  Muy temprano, un pueblo entero subía a un autobús, dentro del habitáculo las edades se mezclaban desde los 70 a los 7 años, las generaciones se mezclaban entre el sueños de los niños y la ira de los mayores. La temperatura no debía pasar de los 20 ºC. Las camisetas eran grises con un logo amarillo en el centro. Un pueblo entero caminaba al encuentro de toda una región. El Valle de los Pedroches se unía para protestar contra la instalación de un cementerio nuclear.

El autobús llegó antes de lo previsto, y miles de personas mostraban su indignación bajo pancartas y con la voz como única arma.  La muchedumbre no ocultaba su disconformidad ante lo que estaba pasando. El mensaje era claro y sólo había que hacerlo retumbar en los oídos de toda España. “No al cementerio nuclear”.

La manifestación transcurría con relativa calma uniendo la indignación de diecisiete municipios, y haciendo una masa consciente de lo que reivindicaba. Todos llegaron a una gran plaza. Desde un balcón una voz decía los males que aquel cementerio traería a la comarca.  “Nos quieren dejar sin casa y quieren acabar con nuestra tierra. No queremos un cementerio nuclear”, bramaban los altavoces. La muchedumbre, muy agitada, hacía surgir un sentimiento de pertenencia a una tierra que los de mi generación nunca antes habíamos conocido. Aquellos corazones gritaban juntos y se encogían ante la posibilidad de perder sus casas.

Todavía hoy, casi quince años después de aquel domingo del 95, se me encoje el corazón cuando leo los carteles de “fin de la zona radioactiva” en una de las entradas de mi pueblo. Todavía surgen ante mí los antiguos fantasmas que un día amenazaron con quitarme mis raíces y devastar mi pasado. No puedo mirar hacia otro lado cuando se habla de personas que apoyan la energía nuclear  en Ascó o en Yebra, no puedo mirar hacia otro lado después de Chernóbil o Hiroshima. Ante todos los que defienden la implantación de esos cementerios yo me acuerdo de mi abuelo, de mi madre, de mi padre, de todos los que allí juntos gritaban contra la energía nuclear.

¿Quieren instalar cementerios nucleares? Les espero con mi pancarta y mi camiseta gris con el logo antinuclear en amarillo. Les espero con el eslogan “No nuclear”.

viernes, 22 de enero de 2010

La Verdad del reparto de ayuda en Haití


Os dejo una de las últimas conexiones de Fran Sevilla para RNE desde Haití, en ella se siente indignado y cuenta toda la verdad sobre el reparto de ayuda humanitaria. ¿A qué se dedican los encargados de repartir esa ayuda?

miércoles, 20 de enero de 2010

Signal FM, un rayo de esperanza


La ciencia no ha creado un tranquilizador tan eficaz como unas pocas palabras bondadosas - Freud Foto de Álvaro Ybarra
Jean Gary Apollon se encontraba ante el micrófono haciendo su programa, Sabor Latino, cuando sintió que todo se movía y espetó a su audiencia: "Esto ha sido fuerte". Puso música y salió a la calle, fue el último de la emisora y ante sus ojos se extendía un paisaje desolador. Eran las 16:53 de la tarde en Haití y un terremoto había destruido Puerto Príncipe.

Desde el seísmo Signal FM se ha convertido en la esperanza de todos los que sobrevivieron. Los locutores de esta modesta radio han sido una luz entre la polvareda de los edificios derrumbados, el brillo de la esperanza y de la información para todos aquellos que siguen buscando un atisbo de vida entre las ruinas de un país hundido, en su historia y en su presente.

Mientras que el país navegaba rumbo a ninguna parte el presidente, Rene Préval, no dio señales de vida. Lo hizo 24 horas más  tarde y a través de una cinta de casete grabada con su voz que envió a la emisora. Carla Bluntschli, americana asentada en Haití desde hace más de 25 años, asegura que la radio "mantiene unido al país, reemplaza al gobierno".

Día y noche, periodistas y locutores leen nombres de personas desaparecidas y noticias sobre tiendas abiertas y celebridades muertas. Mientras reciben las llamadas frenéticas y los correos electrónicos del país dan a la gente la compañía necesaria para afrontar un futuro incierto. "Es común ver a sobrevivientes deambulando por las calles polvorientas y fétidas de Puerto Príncipe con un transistor pegado a la oreja", asegura la enviada especial de AP.

La noche sobre Haití cae rápido y en cuestión de veinte minutos la oscuridad en las calles de Puerto Príncipe es total. Las aceras se llenan de gente dispuesta a dormir y en los transistores Signal FM compite con Radio France Internacional. Se ha acabado el día y mañana mucha de esa gente de las calles les toca deambular y buscar, entre los escombros, parte de sus antiguas vidas. "Tal vez sólo buscan esperanza", asegura Mario Viau, presidente de la emisora.

lunes, 18 de enero de 2010

Hiroshima, el resplandor que cambió la historia

La vida es imprevisible y puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Lo que ahora es bello puede ser un infierno dentro de cinco segundos. Los que hoy son personas entregadas a ser buenos padres, buenos maridos y buenos ciudadanos, en cinco segundos, pasan  a ser algo que ni ellos mismos conocían.

El 6 de agosto de 1945, a las 8:15 de la mañana, la primera bomba atómica de la historia mató a más de 100.000 personas, hirió de gravedad a otras 100.000 y fue el origen de innumerables enfermedades. Hiroshima quedó completamente arrasada, hubo hambre y muchas familias lo perdieron todo.

John Hersey, premio Pulitzer en 1945 por “Una campana para Adano”, llegó un mes después a la ciudad para hacer un reportaje que “The New Yorker” publicaría un año más tarde. El autor, uno de los mejores reporteros del siglo XX, relata a través de seis personajes – dos médicos, un reverendo protestante, un jesuita, una joven huérfana y una ama de casa, madre de tres niños – la vida de una ciudad devastada. Hersey viajó a Hiroshima para mezclarse con la gente, para ser uno más de los miles de afectados y contar, a través de los ojos y la voz de todos los “hibakushas” – afectados por la bomba-, lo que esta ciudad japonesa vivió tras la explosión.

Hersey muestra los momentos previos al destello que cambió la conciencia de todo el mundo. Nos narra un resplandor y mediante el relato de los supervivientes nos muestra el caos. Hiroshima pasó de ser una ciudad que se preparaba para prevenir bombardeos a un infierno que llegó alcanzar los 6000 oC. En el averno que describe John Hersey no hay demonios, ni gente notable, ni tampoco palacios como en el de Dante. En Hiroshima sólo hubo un resplandor sordo y destrucción. Los incendios surgieron de la nada y la gente era desplazada por los aires. El bombardeo de Hiroshima no fue tampoco como los de Londres durante la Segunda Guerra Mundial, con sirenas y estallidos atronadores, porque según los supervivientes: “casi nadie recuerda haber escuchado algún sonido de la explosión. Sólo un resplandor”.

En 1985, retomó la misma historia para un apunte final que fue incluido en las siguientes ediciones del libro. El último capítulo nos muestra la vida de esos supervivientes que el periodista se encontró, y a partir de cuyos relatos pudo reconstruir los instantes más inmediatos a la caída de la bomba. En unas páginas finales conmovedoras y elocuentes Hersey muestra lo que fueron los efectos de la bomba a largo plazo y cómo lo experimentado en aquellos días postexplosión hizo a las personas cambiar su forma de ver, sentir y vivir las cosas.

A pesar de tratar un tema muy espinoso, que puede herir ciertas sensibilidades y en el que se puede caer en el cinismo el autor consigue salir indemne de la lidia con una historia que marca un punto de inflexión en el mundo.

Una obra maestra
El lector se involucra en la historia desde el principio, conoce a fondo un pasaje de la historia que nunca debemos olvidar y, lo más importante, sabe qué se siente al perderlo todo, al sentir que ya no queda nada por lo que luchar, o lo que es peor aún, que ya no vale la pena luchar porque cualquier lucha es inútil. A través del texto se descubre que, incluso, cuando la lucha es imposible vale la pena no desfallecer porque se haga lo que se haga las personas siempre podemos ser necesarias.

Estamos ante un texto que debería ser obligatorio en las facultades de periodismo, de lectura exigida para todo aquel que se quiera dedicar a la información. La forma en que John Hersey cuenta la historia de Hiroshima es un ejemplo para todos los que quieran contar historias. El reportaje retrata las características del momento y presenta a los lectores un acontecimiento que inauguró una época y cambió la sociedad, con seriedad, imparcialidad y con gran rigor histórico. Podemos decir que estamos ante un manual de buen periodismo, un libro que marca las directrices a seguir para mantenerse alejado del sensacionalismo que abunda en la prensa desde la segunda mitad del siglo XX.

miércoles, 13 de enero de 2010

Los trapos sucios del poder

El caso de Mrs. Robinson, primera dama norirlandesa, es sólo uno más de los tantos escándalos que los políticos han protagonizado en los últimos años. La señora Robinson, con un discurso marcadamente conservador en el que defiende la familia tradicional, ha generado un debate sobre la actitud de muchos líderes mundiales con un evidente discurso hipócrita que luego no llevan a la práctica. La clase política occidental está llena de escándalos de gobernantes con éticas distraídas.

Los rumores de escándalos políticos, tanto con pruebas como sin ellas, han ido saltando a la prensa internacional en forma de goteo constante. El último ha sido un nuevo “caso Bill Clinton” tras la publicación de un libro que dice aportar pruebas de una nueva infidelidad del expresidente americano. Parece que Bill Clinton no escarmentó tras lo sucedido con el escándalo Lewinsky.

Pero Clinton no es el único lascivo que ha gobernado un país occidental. Todo el mundo se hizo eco de las fiestas de Silvio Berlusconi en su villa de Cerdeña, Villa Certosa, donde el “il cavalieri” y sus amigos disfrutaban de los servicios de las mejores prostitutas de Italia y alrededores. Pero no sólo el primer ministro italiano ha sido pillado en plena fiesta sexual ya que cabe recordar el caso de Eliot Spitzer, el Gobernador demócrata de Nueva York, que se vio obligado a dimitir de su cargo por culpa de unas fotos en plena juerga con unas prostitutas.

No todos han sido pillados en plena dedicación carnal. Ilkka Kanerva, ministro de exteriores finlandés, tuvo que salir a dar explicaciones por culpa de su afición a mandar mensajes de contenidos sexuales a varias celebridades femeninas de su país, al final la modelo Marika Figueroos denunció la situación.

Han existido casos más extremos. El más dramático ha sido el de Gerry Adams, líder del Sinn Fein y hombre culminante en la paz en Irlanda del Norte entre IRA e Inglaterra, se ha visto salpicado por un caso de abusos sexuales en su familia a menores. Supuestamente su hermano abusó sexualmente de su hija y él lo protegió.

Algunos han sido base de un escándalo al descubrir que eran homosexuales, como es el caso del exgobernador de Nueva Jersey, Jim McGreevey o el de Frederic Mitterrant, ministro de cultura francés, que reconoció en una biografía haber pagado por sexo homosexual.

Pero únicamente de sexo no vive el hombre. Muestra de esto son las fiestas de Arnold Ruutel en el Palacio de Presidencia esloveno donde se descubrió que se consumían grandes cantidades de alcohol y marihuana. Los sicotrópicos también fueron la base de otro escándalo en Italia cuando un test en el parlamento dejó a la luz el gran número de parlamentarios que consumía cocaína.

Los líos, fiestas y borracheras de la clase política nadie sabe a qué se deben, lo que si podemos constatar es que existe una señora madura enrollada con un chaval de diecinueve años, un expresidente al que le gustan las becarias, un presidente y un gobernador rodeados de prostitutas, algún que otro político que no sabe cuál es su sexualidad, algún presidente porreta y un parlamento aspiradora.

martes, 12 de enero de 2010

La realidad racista de Italia


El artículo de L’Osservatore Romano, el diario del Vaticano, sólo es la última voz que se suma a todos los que decimos que Italia es un país racista y que desde la última elección de Berlusconi y la entrada de la Lega del Nord en puestos de relevancia porque sus votos fueron los que le dieron la victoria a “il cavalieri” mediante el pacto de “La Lega” y de PDL.

El Vaticano se ha pronunciado después de que Italia viva la última escena grotesca, la persecución en la manifestación de Rosarno (Calabria). Donde se reivindicaba que los inmigrantes están abandonados por el Estado y criminalizados por los medios de comunicación. Muchas voces se ha apresurado a cargar contra la ‘Ndgrangheta, la mafia local, pero lo cierto es que se cargue contra quien se cargue el sentimiento racista es algo arraigado en la sociedad italiana.

Benedicto XVI dijo durante el Angelus del pasado domingo que el inmigrante es "un ser humano que debe respetarse". Estas palabras del Papa parecen que llegan en buen momento, pero que no son muy compartidas visto los ejemplos que abundan en la sociedad italiana.

El pasado fin de semana saltó de nuevo la polémica dentro del fútbol cuando Mario Balotelli, la joya negra del fútbol italiano, dijo que el público de Varona le daba asco, un incidente que se arreglo con siete mil euros de multa para el jugador e impunidad absoluta para todos aquellos que durante dos años le llevan gritando en todos los campos de Italia que un negro no es italiano  y que le abuchean por ser internacional en categorías inferiores con Italia.

El mismo Gobierno que enorgullece al decir que suspenderá el fútbol si no acaba el racismo aprueba la Ley de Inmigración que reconoce mediante normas específicas el delito de inmigración clandestina. La misma administración que hace un "pasaporte" para todos aquellos que sean rumanos gitanos y que los cataloga como tal. Medidas aprobadas por los italianos pese a que creen problemas a cuatro millones de extranjeros. Este gobierno que condena el racismo el fútbol es el mismo que saca unas patrullas de neofascistas a las calles para patrullar.

La situación de Italia ha llegado a tal extremo que la ONU ha mandado a dos expertos para que insten al Gobierno a tomar “todas las medidas necesarias para combatir las crecientes actitudes xenófobas contra los trabajadores inmigrantes”.

La intermediación de la ONU, los gritos en el fútbol, las persecuciones de Roserno o las declaraciones del Papa sólo son una muestra de una sociedad que vive bajo la mentira de unos medios controlados por el Estado y, en muchos lugares, coaccionados por las distintas mafias. El racismo es un problema grave de la sociedad italiana, pero pese a todo, no es el peor de los problemas del país.


sábado, 9 de enero de 2010

Toda España Nevada


 España no se salva del temporal polar. El frío y las nieve se apoderan de las calles de nuestro país y nos hacen sacar los abrigos. Tras una Navidad de lluvia intensa ahora toca la nieve para comenzar el periodo postvacacional.


sábado, 2 de enero de 2010

¿Por qué Obama quiere cerrar Guantánamo?


Este video esgrime las razones por las que Barack Obama quiere cerrar Guantánamo. Obama ha comprado una prisión de máxima seguridad en Illinois para trasladar a los presos. Llevar a los "habitantes" de Guantánamo a suelo estadounidense conllevará reformas importantes en la situación de estos prisioneros.