miércoles, 13 de enero de 2010

Los trapos sucios del poder

El caso de Mrs. Robinson, primera dama norirlandesa, es sólo uno más de los tantos escándalos que los políticos han protagonizado en los últimos años. La señora Robinson, con un discurso marcadamente conservador en el que defiende la familia tradicional, ha generado un debate sobre la actitud de muchos líderes mundiales con un evidente discurso hipócrita que luego no llevan a la práctica. La clase política occidental está llena de escándalos de gobernantes con éticas distraídas.

Los rumores de escándalos políticos, tanto con pruebas como sin ellas, han ido saltando a la prensa internacional en forma de goteo constante. El último ha sido un nuevo “caso Bill Clinton” tras la publicación de un libro que dice aportar pruebas de una nueva infidelidad del expresidente americano. Parece que Bill Clinton no escarmentó tras lo sucedido con el escándalo Lewinsky.

Pero Clinton no es el único lascivo que ha gobernado un país occidental. Todo el mundo se hizo eco de las fiestas de Silvio Berlusconi en su villa de Cerdeña, Villa Certosa, donde el “il cavalieri” y sus amigos disfrutaban de los servicios de las mejores prostitutas de Italia y alrededores. Pero no sólo el primer ministro italiano ha sido pillado en plena fiesta sexual ya que cabe recordar el caso de Eliot Spitzer, el Gobernador demócrata de Nueva York, que se vio obligado a dimitir de su cargo por culpa de unas fotos en plena juerga con unas prostitutas.

No todos han sido pillados en plena dedicación carnal. Ilkka Kanerva, ministro de exteriores finlandés, tuvo que salir a dar explicaciones por culpa de su afición a mandar mensajes de contenidos sexuales a varias celebridades femeninas de su país, al final la modelo Marika Figueroos denunció la situación.

Han existido casos más extremos. El más dramático ha sido el de Gerry Adams, líder del Sinn Fein y hombre culminante en la paz en Irlanda del Norte entre IRA e Inglaterra, se ha visto salpicado por un caso de abusos sexuales en su familia a menores. Supuestamente su hermano abusó sexualmente de su hija y él lo protegió.

Algunos han sido base de un escándalo al descubrir que eran homosexuales, como es el caso del exgobernador de Nueva Jersey, Jim McGreevey o el de Frederic Mitterrant, ministro de cultura francés, que reconoció en una biografía haber pagado por sexo homosexual.

Pero únicamente de sexo no vive el hombre. Muestra de esto son las fiestas de Arnold Ruutel en el Palacio de Presidencia esloveno donde se descubrió que se consumían grandes cantidades de alcohol y marihuana. Los sicotrópicos también fueron la base de otro escándalo en Italia cuando un test en el parlamento dejó a la luz el gran número de parlamentarios que consumía cocaína.

Los líos, fiestas y borracheras de la clase política nadie sabe a qué se deben, lo que si podemos constatar es que existe una señora madura enrollada con un chaval de diecinueve años, un expresidente al que le gustan las becarias, un presidente y un gobernador rodeados de prostitutas, algún que otro político que no sabe cuál es su sexualidad, algún presidente porreta y un parlamento aspiradora.

4 comentarios:

  1. Yo creo que la polémica con esta mujer se ha levantado por la incoherencia del discurso que practica y de sus acciones, más que por su cargo político.

    Yo no soy partidario de juzgar a los políticos o artistas por su vida privada, al igual que mi redactor jefe no evalua mis artículos en base al número de ligues que he tenido el fin de semana. Pero cuando intentas imponer un estilo de vida en vez de utilizar tu posición política para mejorar el de tus ciudadanos, todas las críticas -por muy crueles que sean- te están más que merecidas.

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  2. Pablo creo que si un político que rige una soicedad esta borracho, drogado o se gasta el dinero de los contribuyentes en lidiar con sus impulsos cromañones es criticable y es algo que, personalmente, me cabrea. jeje

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  3. Yo creo que los políticos tienen que dar ejemplo y llevar a la práctica todo cuanto predican.

    Además pienso que cuando una persona accede a cargos como jefe de gobierno u otros de esa índole están expuestos a que se les critique todos los movimientos que hacen y hasta su vida privada, es un plus que llevan consigo.

    Es más, bajo mi punto de vista estos políticos que se han visto envueltos en esta clase de escándalos pierden parte del respeto y de poder entre sus ciudadanos.

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  4. Claudia Frederic Mitterrant no perdio nada porque el liberalismo sexual iba de acorde a su politica, el problema es cuando llevas un discurso hipócrita que no es coherente con tus actuacines. Si predicas en contra de divorcio, no te divorcies. Si vas contra la prostitución y las drogas no hagas fiestas con putas y cocaína.

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