“La economía sostenible o sustentable debe ser un proceso capaz de generar un desarrollo no sólo sostenible en términos ecológicos, sino también sociales y económicos. Esto es que además de asegurar su armonía con el medio ambiente, debe crear un tipo de desarrollo con este calificativo y transformaciones institucionales que permitiesen el cambio social gradual y un crecimiento económico autosostenido”, afirma el Informe Brundtland de 1987 de la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo de Naciones Unidas. El desarrollo bajo este tipo de economía “debe satisfacer las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades", según el citado informe.Para esto el informe Brundtland dice que el desarrollo sostenible se basa en seis principios fundamentales: Satisfacer las necesidades humanas básicas, lograr un crecimiento económico constante, mejorar la calidad del crecimiento económico, atender a los aspectos demográficos, seleccionar opciones tecnológicas adecuadas y, por último, aprovechar, conservar y restaurar los recursos naturales.
Satisfacer las necesidades humanas está enfocado a la "durabilidad de la especie humana", según el informe. Algo que el Gobierno español interpreta como la creación de centros de servicios sociales, sanitarios, culturales y deportivos, principalmente educación y atención a personas en situación de dependencia. Estas medidas nos darán a largo plazo una mayor calidad de vida pero no nos hacen perpetuarnos como especie.
La economía debe brindar una cantidad de bienes y servicios para atender a una creciente población. Lo deseable siempre es que el crecimiento económico sea igual o superior al demográfico, según Naciones Unidas. Esto lleva a mejorar la capacidad productiva, el potencial de recursos humanos y tecnológicos. El Gobierno pretende conseguir el cumplimiento de este punto mediante la estimulación de la participación de inversores privados, “un impulso que debe ser inmediato y de suficiente envergadura como para que el nuevo modelo productivo sostenible empiece a dar sus frutos a corto plazo y genere inversión y empleo”, según la página web del PlanE.
Una ley económica basada en el desarrollo sostenible debe crear un acceso equitativo a los recursos naturales y al beneficio del crecimiento, en términos de mejor distribución de la renta, beneficios sociales, según la ONU. La nueva propuesta de ley pretende regular las rentas mediante la reducción de la deducción del IRPF por adquisición de vivienda, con ayudas al alquiler y con medidas fiscales que incentivan el arrendamiento. Medidas que se aplicarán a partir del 1 de enero de 2011 y que sólo se atañerán a los que compren o alquilen a partir de esta fecha.
La ONU dice que una economía sostenible debe evitar la concentración poblacional y en especial las altas tasas de crecimiento poblacional. Se debe enfocar el crecimiento hacia uno mesurado que permita aumentar la disponibilidad y aprovechamiento de recursos. Un punto crítico para el Gobierno en la creación de un desarrollo sostenible ya que España es un país con una población cada vez más envejecida y concentrada en las ciudades.
El Informe que define el desarrollo sostenible, y por extensión la economía sostenible, dicta que se debe estimular la investigación y la capacidad técnica para lograr tecnologías sustitutivas, mejorar los procesos tradicionales y culturales. Para esto la nueva ley propone parques empresariales, científicos y tecnológicos; infraestructuras de innovación y desarrollo tecnológico, además de despliegue y acceso a las redes de telecomunicaciones de nueva generación.
Pero todo esto no se concibe sin evitar una degradación de los recursos protegiendo la capacidad límite de la naturaleza, se debe favorecer la restauración y evitar los efectos adversos sobre la calidad del aire, agua y tierra, con el fin de perpetuar la oferta ambiental de los ecosistemas. La nueva ley dicta el ahorro y eficiencia energética y de recursos hídricos, así como accesibilidad y uso de energías renovables. La movilidad urbana será sostenible y se reforzará con medios de transporte menos contaminantes.
Una ley económica basada en el desarrollo sostenible debe crear un acceso equitativo a los recursos naturales y al beneficio del crecimiento, en términos de mejor distribución de la renta, beneficios sociales, según la ONU. La nueva propuesta de ley pretende regular las rentas mediante la reducción de la deducción del IRPF por adquisición de vivienda, con ayudas al alquiler y con medidas fiscales que incentivan el arrendamiento. Medidas que se aplicarán a partir del 1 de enero de 2011 y que sólo se atañerán a los que compren o alquilen a partir de esta fecha.
La ONU dice que una economía sostenible debe evitar la concentración poblacional y en especial las altas tasas de crecimiento poblacional. Se debe enfocar el crecimiento hacia uno mesurado que permita aumentar la disponibilidad y aprovechamiento de recursos. Un punto crítico para el Gobierno en la creación de un desarrollo sostenible ya que España es un país con una población cada vez más envejecida y concentrada en las ciudades.
El Informe que define el desarrollo sostenible, y por extensión la economía sostenible, dicta que se debe estimular la investigación y la capacidad técnica para lograr tecnologías sustitutivas, mejorar los procesos tradicionales y culturales. Para esto la nueva ley propone parques empresariales, científicos y tecnológicos; infraestructuras de innovación y desarrollo tecnológico, además de despliegue y acceso a las redes de telecomunicaciones de nueva generación.
Pero todo esto no se concibe sin evitar una degradación de los recursos protegiendo la capacidad límite de la naturaleza, se debe favorecer la restauración y evitar los efectos adversos sobre la calidad del aire, agua y tierra, con el fin de perpetuar la oferta ambiental de los ecosistemas. La nueva ley dicta el ahorro y eficiencia energética y de recursos hídricos, así como accesibilidad y uso de energías renovables. La movilidad urbana será sostenible y se reforzará con medios de transporte menos contaminantes.
La economía sostemible no es una etiqueta. Para desarrollar este tipo de economía hace falta una serie de fundamentos sociales que España no tiene y que debe adquirir. Es una buena salida a la crisis si consigue efectuarse con éxíto, pero esta solución no es ni mucho menos una solución a corto plazo sino una salida a largo, larguísmo plazo.
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