Obama recoge el Premio Nobel de la Paz con dos grandes conflictos abiertos. Dos frentes que son heredados de la administración Busch: Irak y Afganistán. Dos guerras que deben ser justas. Para Obama no valen todas las ofensivas porque sólo se debe librar una guerra cuando esta sea justa. El concepto de “Guerra Justa” ya lo acuñó la pasada administración, pero es Obama el que le da forma cuando asegura que es justa sólo si “es el último recurso o en defensa propia, las fuerzas utilizadas deben ser proporcionales y siempre que sea posible, los civiles son excluidos de la violencia”. ¿Era la última opción la guerra en Irak? ¿Y en Afganistán? ¿Luchan en igualdad los occidentales y los insurgentes? ¿No mueren civiles ni en Afganistán ni en Irak?
Obama en un discurso tan solemne como contundente y eficaz aseguró: “ninguna negociación puede convencer a los líderes de Al Qaeda para que entreguen sus armas". Durante su discurso de agradecimiento el presidente de los Estados Unidos explicó: “la fuerza a veces es necesaria, no es cinismo sino admitir la historia y las imperfecciones del hombre, y los límites de la razón".
En la guerra no vale todo con tal de vencer, sino que la victoria tiene que venir precedida de buenos usos. Barack Obama ha declarado que existen una serie de “pautas para combatir” y que por eso ha prohibido la tortura y ha ordenado el cierre de Guantánamo. “Estamos perdidos cuando no respetamos los ideales por los que decimos que luchamos", explicó el premiado.
Tras esta arenga y un aplauso cerrado, que hacía ver que Obama había triunfado y que su mensaje había calado, llegó la hora de poner nombre y apellido a las nuevas amenazas para la paz y pedir la ayuda de todos para combatirlos: "no permitamos que naciones como Irán y Corea del Norte jueguen con el sistema, aquellos que buscan la paz no pueden permanecer sin hacer nada mientras los países se arman para una guerra nuclear". Estados Unidos ve cercana la posibilidad de un conflicto nuclear y empieza a cundir la sicosis. Tanto iraníes como norcoreanos tienen ya la posibilidad de hacer la bomba nuclear y eso no gusta a las grandes potencias.
Lo que asombra no es que estos países puedan iniciar una guerra nuclear, de donde sólo sobrevivan las cucarachas, sino que Barack Obama, un Nobel de la Paz, nos diga que esa guerra nuclear también será una guerra justa.
Será justa porque será en defensa propia, para defenderse de las agresiones comerciales o los embargos, será justa porque los armamentos serán proporcionales ya que todos lanzarán los mismos misiles para matar a los mismos, a los inocentes, y será también justa porque los civiles no sufrirán, un bombazo de esos te hace dejar de sufrir. Dejaremos de existir en una guerra que será justa y necesaria.
Eso es, a ver si se enteran, ninguna guerra puede ser justa.
ResponderEliminarLo único es justificar la guerra, pero eso no es que la guerra sea justa.
ResponderEliminarHacer de la "necesidad" virtud...
ResponderEliminarPodría decirse así.
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